Comunicación Interna: las excusas

Esta vez me pongo el sombrero blanco para recuperar algunas excusas que alegan algunos directivos para no trabajar, ni invertir en un área de comunicación interna.

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Los motivos o pretextos para eludir la responsabilidad de trabajar la comunicación interna de forma profesional y para disculpar su omisión son numerosos.

Suspenso en comunicación interna

A pesar de que estamos en la sociedad del conocimiento y que las empresas necesitan liderar y gestionar sus propios cambios, aún hay empresas y organizaciones sin política informativa y con escasos medios para gestionar sus comunicaciones  internas.

Para muchas empresas la comunicación interna es un compromiso que se queda en buenos deseos, pero que no tiene elementos de acción. No tienen ni responsable, ni presupuesto.

¿Tiene su empresa un responsable de comunicación interna?

¡NO!

13 Razones  y excusas para prescindir de un área de comunicación interna

¿Qué explicaciones dan algunas empresas para no implantar un área de comunicación interna?. ¿Por qué no se contrata a un profesional especializado en comunicación? ¿Sus argumentos son comprensibles  o estas excusas y razones descansan en prejuicios y en criterios erróneos?.

Apoyada en lo que se ha escrito, he escuchado, se dice y tengo conocimiento, he encontrado trece excusas por las que las empresas no invierten en comunicación interna.

Las excusas son:

1 ª Se invierte únicamente en comunicación externa.

Hay empresas que les importa más el protagonismo en los medios. Su prioridad es la imagen externa, les preocupa más crear buenas relaciones con otros públicos por ejemplo, la prensa que con su personal.   Esta excusa es fácil de comprobar cuando vemos que existe un mayor número de departamentos de comunicación externa que  áreas de comunicación interna. (Estudios de Dircom )

2ª  Se trata de una responsabilidad nueva, poco conocida.

No les interesa implantar una cultura de diálogo y transparencia. En líneas generales, la mayoría de empresas multinacionales son las que incorporan en su organigrama un responsable de comunicación interna.

En  España, por  circunstancias históricas (40 años bajo un gobierno militar) la comunicación interna comenzó a implantarse en los años 70 (Piñuel Raygada 1997:94)  Según las investigaciones del Instituto de Empresa institución educativa que estudia la comunicación interna en las empresas españolas desde 1992 hasta la fecha, sostiene que: el proceso es lento. Poco a poco, se están poniendo los cimientos para pasar de la teoría a la práctica. (Observatorio de comunicación interna).

Por otro lado, en casi todos los manuales de empresariales en el apartado de organización  se habla de las áreas de contabilidad, producción, RRHH, marketing…pero no de comunicación externa, ni interna.

Sin embargo, los que nos hemos formado en comunicación sabemos que la comunicación interna no es una gestión nueva. El pionero mundial de las RRPP  el Profesor Dr.Bernays Edward (1919)  ya dijo que las RRPP internas -las comunicaciones dirigidas a los empleados-” tienen como fin desarrollar y afianzar el sentido de  pertenencia y orgullo de los empleados.”

3ª   Por miedo al cambio.

Algunos empresarios opinan que están bien como están, que no les hace falta un área de comunicación interna. ¿Para qué complicarse la vida?.

Para muchos directivos es más cómodo no hacer y esa es la decisión.  La realidad es que no todas las empresas son visionarias; son pocas las empresas que reaccionan con rapidez  ante los cambios y adaptan sus estructuras a la gestión del conocimiento.

En la gestión del cambio -que es la tendencia-  lo que importa  es la calidad de las comunicaciones. Y la gestión del conocimiento está basada en el aprovechamiento de la información que es asimilada por la empresa inteligente (saber qué, saber por qué, saber cómo, saber quién)  a partir de  unos sistemas de  motivación y de comunicaciónes (Barcelo LLauger 2001)

4ª  Se delega esta tarea  a otra área.

La mayor parte de empresas sobrecargan con esta responsabilidad al departamento de recursos humanos.  Y en el mejor de los casos, se delega la gestión de la comunicación interna a los departamentos de comunicación externa y de  marketing.

En ambos casos, para gestionar la comunicación interna no se contrata a profesionales especialistas; es una tarea más que deben realizar departamentos que se encuentran abrumados con otras responsabilidades.

Las consecuencias de este exceso de trabajo y de poca disponibilidad de tiempo repercute en la calidad de la comunicación interna, la cual se gestiona con ausencia de política y criterios y,  como consecuencia es  desordenada y caótica.

5ª  Existen otras prioridades.

Los empresarios consideran que no está en sus objetivos informar a los empleados.

Las prioridades y objetivos de la empresa son otras áreas.

No es un objetivo estratégico, en cambio sí lo es, por ejemplo, mejorar la fuerza de ventas, modernizar la empresa con  nuevas tecnologías. Prefieren invertir en producción, en marketing, en tecnología  en algo más tangible; la comunicación interna no les interesa porque  es un intangible.

Se dice que las personas son el activo más importante, que la gestión del talento es indispensable, pero de palabra. Son pocas las empresas que asignan partidas presupuestarias para la gestión de la comunicación interna.

6ª  Por política de empresa.

Muchas empresas están condicionadas por las políticas establecidas.

Sus excusas son: “Ya tenemos un organigrama y unos puestos de trabajo”. “Los puestos están organizados”. “Si ya tenemos las cuatro áreas claves para qué  implantar otra”.

También ocurre que las empresas están gestionadas desde  culturas rígidas. La cultura empresarial está dominada por el pensamiento de sus Presidentes, Consejeros Delegados y Directivos en general. En este caso, el primero que tendría que cambiar y reconocer el valor de la comunicación interna es el Presidente.

En otros casos, se gestiona la empresa desde una cultura empresarial obsoleta. Hay todavía quienes opinan que al personal se le debe controlar y mandar. Por tanto, su relación con los empleados es mínima: se limita a cumplir con el pago de nóminas y unas cuantas prestaciones sociales.  Desde esa mentalidad anticuada consideran que no hace falta tanto canal de comunicación, ni son necesarios  programas, ni planes de comunicación; con las reuniones informativas basta.

7ª  Por falta de tiempo.

La falta de tiempo es una excusa bastante común.

En algunos casos, quieren pero no pueden; en otros,  no saben como empezar.

Muchos postergan esta tarea por sobrecarga de trabajo. No hay tiempo para crear más canales comunicación.  Dicen: bastante hay con las reuniones para qué crear más canales.

Ocurre también, que las limitaciones de tiempo por parte de muchos Presidentes, Gerentes y Directores son simples excusas, muchas veces no quieren ningún contacto con el personal y delegan la responsabilidad de comunicar a otros jefes.

8ª  No han experimentado  sus beneficios.

No han vivido la relación inversión-beneficios, inversión-resultados. Se muestran conformes como están.

Desconocen las ventajas de implantar  un plan estratégico de comunicación. Ni siquiera lo han intentado y afirman que sin comunicación interna les va medianamente bien. 

No han experimentado los beneficios de la información de calidad, ni de  la información compartida.

9ª  No hace falta informar  a los empleados ;  creen que informar trae problemas.

En mi empresa todo el mundo sabe todo de todos, y yo sé todo de todos, la jerarquía no transmite las indicaciones que le doy. La gente deforma lo que se dice, si escuchase demasiado no podría dirigir mi empresa si doy información los sindicatos la utilizarán contra mi  (Gondrand 1978)

Creen que la gente sabe suficiente o  todo lo contrario, consideran que informar, compartir conocimientos tiene riesgos.

Creen que hay información  difícil de comprender. Por tanto, conviene silenciarla para evitar explicaciones y  preguntas.

Existe todavía miedo a ser transparentesMuchos directivos de empresarios siguen otorgando demasiado poder al comité de empresa, sindicatos, delegados de personal. Incluso creen que son bandos irreconciliables. Por esta razón, se ocultan datos y se gestiona la información con mucho recelo.

10ª  Porque  han tenido malas experiencias y  no quieren aprender.

 No quieren aprender de los fracasos o errores pasados.

Hace unos años, me contó un Director de Recursos Humanos de una prestigiosa fábrica de electrodomésticos “Montamos todo un plan para lanzar una revista interna y fue un fracaso mayúsculo. No consiguió el impacto ni la aceptación de los trabajadores. Desde esa fecha nos desengañamos  “Ya no creemos en la comunicación interna”.

Le comenté si fracasaron implantando ese programa de comunicación habría que investigar las razones. El fracaso podría tener muchas explicaciones: puede ser que no hayan realizado estudios de investigación previos, que el contenido no fuese el adecuado, que se lanzaron mensajes sin valorar antes su eficacia, etc. Contestó ¡NO!, ¡NO! en nuestra empresa la comunicación interna no triunfa.

11ª La mala comunicación interna es consecuencia y responsabilidad del personal.

Creen en muchos casos que si hay mal clima de trabajo se debe a las actitudes de los empleados – son tantos y tan diferentes-.

Estas empresas no hacen nada por poner a examen y revisar su estilo de liderazgo. No se preocupan acerca cómo ejercen el liderazgo y si éste es efectivo.

Existe también la creencia que las reuniones departamentales bastan y que los jefes de área  son los  únicos encargados de informar, involucrar y motivar a sus colaboradores.

12ª  Por prejuicios. 

 Creen por ejemplo, que la mejor comunicación interna es la espontánea, la natural. Además, la comunicación interna es responsabilidad de cada empleado.

 Otros opinan que la comunicación interna debe activarse en casos de emergencia, para gestionar una crisis, por ejemplo.  No requiere de ningún plan en periodos de normalidad laboral.

13ª   Por problemas de  presupuesto.

Tu idea es muy buena, pero ¿ cuanto nos costará?  …€  ¡No! mucho dinero. Demasiado dinero. ¡Olvida la idea!.

Pocas son las empresas que quieren invertir en comunicación interna. Una decisión que se sigue retrasando, ahora en época de crisis, etapa en las cual los presupuestos son aún más limitados. Las empresas sobreviven y salen adelante con la infraestructura mínima.

Conclusión

Implantar o crear una nueva área es una inversión que exige un presupuesto.  Trabajar en comunicación interna tiene un costo. Hay que contratar personas, crear programas y planes; después habrá que medirlos y mejorarlos.

Muchas empresas, lamentablemente no se plantean el reto de optimizar sus comunicación interna con los debidos especialistas.Tampoco se cuestionan que en la gestión del conocimiento y en la gestión del cambio  la comunicación interna es un valor estratégico.

Al parecer no se quiere comprender que una mejor gestión de las comunicaciones internas tendría efectos en la gestión del talento. Gestionar la comunicación interna genera: mejores equipos de trabajo, mejor productividad, mejor posicionamiento. En definitiva, mayor cohesión y mejor sentido de pertenencia.

Tú, ¿qué opinas?

leliazapata@talentosreunidos.com

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