Sobre la importancia de cuidar la  marca a nivel externo e interno. El personal es el mejor embajador de la marca de una empresa.

branding-interno

Dos antiguos compañeros de infancia, Carlos y Pedro conversan animadamente en una cafetería, donde suelen reunirse cada fin de semana para tomar el aperitivo.

Carlos, trabaja como operario en una fábrica de automóvil y Pedro es farmacéutico.  De pronto, ambos observan con atención una publicidad muy creativa, que se promociona por televisión; se trata  de un nuevo modelo de automóvil. Carlos, comenta con orgullo “esa es mi empresa, nosotros los operarios vimos ese  anuncio antes de que saliera en la Televisión.” Además, nos permitieron probar ese coche “Ese coche es una pasada, están dotados de la más reciente tecnología.” Pasamos unos estrictos controles de seguridad, con numerosas pruebas, es un coche muy seguro”  Tiene…  Pedro, que está pensando cambiar de coche, lo interrumpe y dice: “hablas tan bien y me das tantos datos que me das seguridad, creo que en Enero cambiaré de coche y consideraré esa marca. La gente que está en el bar, también lo escuchan con atención.

 Carlos, ha ejercido sin saberlo como embajador de su marca y además, como  comercial  de su empresa.

Se imagina si todos los empleados de una empresa hablasen bien de su marca a sus vecinos, a sus amigos, a sus familiares, cuánto bien harían a la empresa, posiblemente ganen clientes con el poder del boca a boca.

Los trabajadores son para bien o para mal, embajadores y representantes de su empresa en el exterior.Esta es la realidad. Hay marcas que tienen el aprobado de sus empleados, incluso son “fans” de sus marcas y otras, que lamentablemente rechazan su propia marca. En este último caso, se trata de trabajadores descontentos, que no se sienten valorados ni apreciados por su organización. ¿Quién no ha oído en  boca de los propios empleados de una empresa, comentarios negativos de la marca?

Estos casos que se dan y hay que tenerlos en cuenta para aprender de una vez por todas que el personal de una empresa  es el  público más importante.

Los empleados son la fuerza de la marca

Los empleados no olvidemos que son miembros de una comunidad de cual  reciben influencias e influyen en la misma. Los empleados se relacionan con personas, familiares, vecinos e intercambian experiencias, comentan, comparten, opinan.

Los empleados, bien llamados colaboradores  además son los motores  que hacen posible la prosperidad de cualquier empresa. Todo es posible con su aporte. No olvidemos que toda empresa es una obra humana, compuesta por todo tipo de inteligencias.

Si los colaboradores son la fuerza de la marca, necesitan conocer y entender los objetivos del negocio, la misión y la visión de la empresa. Deberían ser el primer público informado y no los últimos en enterarse de lo que está ocurriendo en su propia empresa.  Las empresas  que los ignoran desaprovechan un valioso potencial para obtener un ambiente cooperador,  para retener a los mejores y obtener un resultado empresarial positivo.

 Empresas inteligentes: clientes y empleados satisfechos

Una empresa inteligente es consciente que debe cuidar tanto al cliente externo como a sus colaboradores. Al cliente externo hay que mantenerlo contento y atendido a  para que de buenas referencias del producto o servicio, a través de un buen servicio post-venta. Al  empleado debe conocerle  y cuidarlo  a través del área de RRHH y de  un plan de comunicación interna.

Un empleado contento es más productivo porque está integrado y comprometido. Un colaborador satisfecho da su mejor aporte  a nivel laboral y además se convierte en un embajador de la marca en el exterior, ante su círculo de amigos y familiares.

Una empresa inteligente construye una marca sólida manteniendo satisfechos a sus colaboradores y a sus clientes externos (consumidores), de esta manera la marca es percibida por ambos de forma positiva, consolidándose como una marca  fuerte sinónimo de garantía, seguridad, y calidad.

La marca debe aportar valores diferenciales

Una marca desconocida es una marca sin valor (el consumidor prefiere lo conocido) y una marca que genere comentarios negativos  porque abusa de su personal es una marca en la que no se puede confiar por tanto, su consumo no es recomendable.

En un mundo cada vez más competitivo y globalizado, captar la atención de los consumidores es cada vez más difícil. Las marcas, los mensajes publicitarios se parecen cada vez más, compiten ante un consumidor cada vez más informado, infiel , responsable, solidario y exigente.

La marca tiene aquí gran valor y ésta debe aportar un valor diferencial, un valor añadido que la haga única y preferida. Así la marca debe aspirar a ser tan especial que sea en sí una ventaja competitiva.

La gestión de marca requiere acciones con el personal

Una marca es lo que la gente piensa de ti.  (Ted Mathewss)  Las marcas no son tangibles lo tangible es el producto.  Las marcas siguen evolucionando antes emitían mensajes, hoy generan conversaciones, crean comunidades, crean vínculos, construyen relaciones, son dinámicas. Su gestión pertenece al mundo de la comunicación  incluye estrategias externas pero también,  internas es decir,  planes y acciones con sus recursos humanos y con el área de comunicación interna

El valor de una marca se construye con la comunicación corporativa, la publicidad, las experiencias y se certifica con la opinión del personal.

La opinión del personal por tanto es  decisiva, por tanto, la comunicación interna es  imprescindible para  la marca.

¿ Qué opinas?

Te puede interesar

¡Cómo crear una marca?