¿Un gasto más?

Sobre las 7 razones que justifican seguir mejorando e invirtiendo en comunicación interna.

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A pocos días para que finalice el año, posiblemente queden en el archivo varios proyectos sin poner en marcha: un programa de bienestar interno, un proyecto de voluntariado, una campaña de salud laboral, una auditoría de comunicación interna, un estudio de clima interno… Cada uno de estos proyectos tiene una importancia única  y deberían ser prioritarios para cualquier empresa, sin embargo no se han puesto en marcha. La excusa más común falta de presupuesto, “la crisis”.

¿Cómo interpretar este aplazamiento? ¿Acaso no son realmente las personas el activo más importante de la empresa? ¿Todavía se duda que la comunicación interna es un valor estratégico en tiempo de crisis?

¿Por qué es rentable invertir en comunicación interna hoy?

A continuación, cito  7 razones para invertir en comunicación interna, a pesar de la recesión económica.

  1. La plantilla es lo primero, los clientes después. La comunicación interna cuida la calidad interna, cubre la necesidad de pertenencia y de comunicación de todos los colaboradores. Calidad de producto y calidad de personas están  siempre ligados debido a que la calidad del producto o del  servicio es un proceso que depende de todo el personal.
  2. Una plantilla motivada es una plantilla comprometida. La comunicación interna planifica y coordina programas de motivación y reconocimiento. Los empleados como antes se les llamaba, ya no son un elemento más de producción “mano de obra”, tampoco son “recursos”, hoy se habla de personas, de talento, creatividad, motivación. Las personas son las únicas capaces de aportar ventajas competitivas a cualquier empresa.
  3. La calidad de la plantilla importa; ser competitivos es ser diferentes. La comunicación interna ayuda a producir bienes y servicios de forma eficiente; añade valor a la empresa porque moviliza personas en torno a un proyecto compartido, a unos valores, a un estilo cultural. Todas las empresas están en condiciones de acceder a la tecnología punta y a todo tipo de recursos. Sin embargo, la única posibilidad de diferenciarse es asegurar una plantilla productiva y competitiva.
  4. Si se da una crisis interna los colaboradores son  portavoces ante la opinión pública. La comunicación interna interviene en la crisis y ayuda a la prevención informando e implicando al personal habilitando los canales adecuados. Los colaboradores son grandes aliados y una gran ayuda para afrontar la crisis. Además de un derecho, la información es una responsabilidad que consolida la imagen interna y la reputación empresarial.
  5. La innovación depende de las personas.Sin innovación no hay progreso. La comunicación interna fomenta una cultura innovadora a través de los líderes y otras estrategias. La capacidad de generar ingresos depende de la inteligencia y saber hacer de todos y cada uno de sus integrantes.  Por tanto, son las personas el elemento decisivo que marca la diferencia y no las máquinas ni la tecnología.
  6. Sin gestión del cambio no hay adaptación al entorno.Todo cambio requiere un plan de formación y comunicación interna.En un entorno incierto la comunicación interna añade valor. Las personas necesitan entender el cambio, las razones que lo originan, el proyecto de futuro que tiene la organización.
  7. Los empleados son la marca interna de una empresa. La comunicación interna cuida la marca interna y crea engagement. Un colaborador satisfecho da su mejor aporte  a nivel laboral y además, se convierte en un embajador de la marca en el exterior, ante su círculo de amigos y familiares. Para que un negocio sea productivo, se necesita crear compromiso en los colaboradores y la mejor herramienta es potenciar la comunicación interna.

Y usted, ¿qué opina? ¿Es la comunicación interna una inversión o un gasto? ¿Aporta rentabilidad? ¿Es o no, una inversión que mejora el valor de una marca , la calidad interna y la competitividad de una empresa?