EPISODIO 1 LA EMPRESA Línea Blanca S.A.

#1 TENSIÓN EN LA DIRECCIÓN DEL NEGOCIO

Madrid, enero del 2019, el sector de electrodomésticos en España tiene cada vez más competencia. Este sector ha sido uno de los más afectados por la crisis económica, y año tras año está recuperándose, aunque en el camino muchas empresas se vieron obligadas a cerrar, mientras que otras resistieron como pudieron los malos tiempos y recién ahora pueden ver hacia el futuro con un cierto grado de optimismo. Con la mejoría, gran parte de las empresas han optado desde hace años por transformaciones tecnológicas en sus modelos de negocio; sin embargo, no a todas les va bien. Este es el caso de Línea Blanca S.A, entidad que optó por sumarse a la transformación digital sin previamente trabajar en un plan digital que garantizara mejores resultados en su implantación. 

Su gran omisión consistió en no preparar a los colaboradores de su empresa y en evitar contratar profesionales internos y externos que apoyen todo el proceso de cambio. En su proyecto de cambio apostaron por la tecnología pero olvidaron la comunicación y las personas.

La empresa culturalmente operaba basada en las normativas establecidas, todos sus directivos seguían escrupulosamente la burocracia de los procedimientos y las reglas establecidas, sin dar cabida a iniciativas participativas. No había espacio para la innovación.

En la empresa, ningún área conocía la misión, la visión, los valores y los objetivos que se perseguían, agrupándose los colaboradores como un conjunto de anónimos.

REUNIÓN DE DIRECCIÓN

Martes, 9.30 de la mañana, con la puntualidad acostumbrada se da inicio a la reunión mensual de los directivos de Línea Blanca S.A., una industria con más de 50 años en el mercado, dedicada a la producción de electrodomésticos, y cuya plantilla supera los 350 empleados. A la reunión asisten los 5 directores de área: la directora de Calidad, la directora de Marketing, el director de Administración, el director de Finanzas, la directora de RRHH, y el CEO.

El Consejo de Dirección de Línea Blanca S.A., después de revisar las estadísticas en casi todos sus productos, se encuentran disgustados y preocupados al comprobar la pérdida ascendente de cuota de mercado de uno de sus productos estrella, materializándose en una importante bajada en las ventas. Se preguntaban: ¿qué estamos haciendo mal? ¿En qué debemos cambiar?

LÍNEA BLANCA S.A. NECESITA INNOVAR Y FOMENTAR EL TRABAJO EN EQUIPO

Después de cambiar impresiones y puntos de vista durante 4 horas, el Consejo de Dirección concluye que el gran problema es la nula innovación. Identifican como algunas de las posibles causas la poca comunicación, la ausencia de canales digitales y el excesivo individualismo por parte de las diferentes áreas que integran la industria.

En el acuerdo existen opiniones que son completamente diferentes: algunos directivos achacan el fallo a Marketing, otros alegan poca coordinación y ausencia de espíritu de equipo, y algún directivo señala que el principal problema es la mala comunicación interna.

Los directivos no se aclaran, pero lo que sí queda es la duda lanzada por uno de ellos que comenta que la empresa está atravesando una situación de cambio y que, por tanto, necesitan informar del nuevo proyecto empresarial al personal. Sin embargo, y muy a pesar de estas reflexiones, no se decide nada.

EL EQUIPO DE MEJORA FRACASA Y LA EMPRESA PIERDE CUOTA DE MERCADO

Línea Blanca S.A. está localizada en un polígono industrial, en las afueras de Madrid. Desde su creación contó con una clientela consolidada y satisfecha, hasta que en el año 2015 empezó a registrar un considerable descenso en ventas, perdiendo un 30% de la cuota de mercado del sector. Al parecer sus productos ya no resultaban tan atractivos como lo fueron en su momento, los clientes exigían elementos novedosos que la competencia si era capaz de ofrecer.  La empresa se había estancado y no sabía cómo reaccionar. 

Línea Blanca S.A., viéndose en la imperiosa necesidad de innovar, crea un equipo de mejora. La directiva confía que esta medida es el primer paso para salir del mal momento que atraviesan; sin embargo, profunda es la decepción cuando se dan cuenta que el equipo de mejora no había conseguido los objetivos.  La cultura del trabajo en equipo no funciona en Línea Blanca S.A., y, como consecuencia, sus miembros juniors y seniors terminan enfrentados y manifestando quejas ante la directiva.  

Los equipos no se entienden y los credos del negocio que se pregonan en la web e intranet de la empresa quedan en entredicho. La calidad en el servicio, el trabajo en equipo y la excelencia son etiquetas que no reproducen la realidad de Línea Blanca S.A.

La realidad es que la empresa, a pesar de sus 50 años de historia, tiene una forma de gestión bastante obsoleta. Los directivos, vanagloriados en éxitos pasados, pierden importantes oportunidades de negocio por no tener una visión que les permita prever el futuro del mercado.

Los empleados no se sienten representados ni participantes de los objetivos y los logros de la empresa. En Línea Blanca S.A. nunca se ha realizado un estudio de necesidades de formación, como tampoco diagnósticos de clima laboral, y eso se nota en el malestar que actualmente existe.