Las personas motores de la innovación

Las personas son los motores del cambio, son quienes hacen posible la colaboración y la innovación si así lo quieren.

Son las personas las que manejan la tecnología, las que guardan y comparten documentos en la nube, las que aportan o mejoran ideas y las que ponen en práctica su know how. Por tanto, su bienestar es fundamental para el empresario.

Peter Drucker, padre del Management, advirtió que las empresas deben estar abiertas al nuevo conocimiento, preparadas para abandonar el conocimiento obsoleto y dispuestas a apostar por la mejora continua y por la innovación para poder desarrollar nuevos productos y servicios.

Drucker es el mayor filósofo del Management, escribió sobre temas referentes a la gestión de las organizaciones, sistemas de información y sociedad el conocimiento. En 1959, acuñó el término “trabajadores del conocimiento”

Este concepto hace referencia a la capacidad de los trabajadores para generar ideas. Estos  trabajadores son capaces de trabajar con la mente, de pensar nuevas soluciones, de analizar la información y de definir estrategias. Son trabajadores que no solo siguen órdenes, sino que ponen su cabeza al servicio de la compañía.

Drucker afirmó que la contribución más importante de los gerentes a sus empresas debía ser la capacidad de mejorar la productividad de los trabajadores del conocimiento.

Steve Jobs lo tenía claro: “No tiene sentido contratar personas inteligentes para decirles qué tienen que hacer; contratamos personas inteligentes para que nos digan qué hacer”.

Lee Iacocca, uno de los empresarios estadounidenses más representativos de la industria del automóvil, dijo una vez: “Contrato gente más brillante que yo y les dejo hacer”.

Los grandes líderes lo tienen claro, los trabajadores del conocimiento son un activo clave en sus empresas y no pueden permitirse el lujo de desaprovechar el potencial de sus mentes.

Los trabajadores del conocimiento se sienten orgullosos de su trabajo, quieren crecer y enfrentarse a nuevos retos a lo largo de su carrera profesional.

Si las personas son las promotoras de la innovación , el líder a su cargo debe ser un facilitador, debe saber motivar, fomentar el aprendizaje del error y el debate e intercambio de experiencias.

Pero ¿cómo pueden los líderes de las empresas motivar e inspirar a este tipo de trabajadores?

Los trabajadores del conocimiento deben auto gestionarse, ser autónomos. En la economía del conocimiento, fracasan los modelos empresariales jerárquicos en los que las decisiones se toman de arriba hacia abajo y en una sola dirección. Los trabajadores están en contacto constante y directo con el cliente y, además, tienen más conocimiento sobre su área de especialización. ¿Por qué no escuchar lo que tienen que decir? Las empresas más productivas son aquellas que empoderan a sus trabajadores del conocimiento y tienen estructuras más horizontales en las que se comparte la información.

Fortalecimiento de las relaciones. Como líder, debes escuchar a tus trabajadores más valiosos para conocer cómo son realmente. En este sentido es importante crear una comunidad y conocer qué pasa en la vida de este tipo de empleados, cuáles son sus sueños y sus planes de futuro, qué acontecimientos a lo largo de su vida les han convertido en las personas que hoy son. Solo así podrás asegurarte de que los objetivos personales de tus trabajadores están alineados con los objetivos de la compañía.

Escuchar más que hablar. Muy enlazado con el punto anterior. Saber escuchar es crucial para el éxito a la hora de construir y fortalecer relaciones. Es importante que tus empleados se sientan escuchados y sepan que te preocupas sus necesidades.

Por esta razón, las empresas necesitan dar prioridad al bienestar interno de su plantilla y facilitar el diálogo entre clientes y empleados para conseguir más con la tecnología.